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Fenix Studio





Zombie Walk Argentina es el nombre del evento que cada año convoca, por medio de las redes sociales (Facebook/Zombie Walk Argentina), a mayor cantidad de participantes para congregarse en un lugar específico del paisaje porteño (Plaza San Martín) y realizar una marcha hasta el Obelisco. Los participantes están disfrazados y/o maquillados de zombis y deben aportar un alimento no perecedero que es donado, luego, a alguna fundación (este año la beneficiaria fue Sol naciente).
La convocatoria está dirigida a toda la familia. Es por ésta razón que si bien quienes se animan a lo lúdico de la propuesta son mayoritariamente adolescentes, también nos encontramos con gente adulta y con una gran cantidad de niños muy pequeños. Quizás es el rótulo “para toda la familia” y su efectiva participación, quizás la temática, quizás la buena onda de quienes organizan y producen este evento… lo importante es el ambiente que se respira: saludable, entusiasta, divertido, solidario y amigable.
Hay disfraces realmente muy elaborados, con una producción ingeniosa y con ideas exorbitantes: novias mortíferas, cadáveres colgados de las espaldas, brujas. Los disfraces, en su mayoría, están formados por ropa de civil teñida de roja y rasgada. El maquillaje artístico puede lucirse y sentirse convocado ya que es el elemento más llamativo, presente en la innumerable cantidad de cicatrices trabajadas, cortes, rasguños y detalles imaginativos. Sin embargo, aquellos que no tienen esa enorme producción, participan con la cara blancuzca, de tinte mortecino y distintas tonalidades de rojo simbolizando raudales de sangre.
Los participantes también exhiben una cantidad importante de anillos, piercings, tatuajes, tachas, grandes plataformas. Los grupos se observan unos a otros e intercambian comentarios sobre lo que los convoca: los disfraces. Y, de este modo, también se comunican para seguir retocando y acentuando el maquillaje (hay muchos maquilladores dispuestos a hacer bailar el pincel por los rostros de estos zombis que crecen hasta formarse miles).
Con rock de fondo, va produciéndose el evento mientras se escuchan las canciones seleccionadas anteriormente para este fin. Un coreógrafo reproduce una caminata sencilla y pautada que muchos participantes aprenden para unificar la marcha. También han sido invitados veinte fotógrafos de todo el mundo que disfrutan con la producción que se da en nuestro país, así como artistas plásticos, actores y actrices, malabaristas.
Caso aparte lo constituyen los cineastas y estudiantes de cine que aprovechan el material humano para sus filmaciones. Como nos dijo Ger Bernstein, uno de los principales organizadores, realizar una producción con esta cantidad de zombis, y todo el vestuario y maquillaje que conlleva, implica fortunas de producción. Este evento permite contar con las tomas de la multitud sin gastar ese dinero. De este modo, todas las ramas artísticas dicen presente en un evento solidario.
Llama mucho la atención que en este enorme grupo de jóvenes no se observe la circulación de alcohol ni de estupefacientes. Si bien es una de las reglas del evento, nuestra sociedad es ejemplo de que las prohibiciones no son suficientes para que lo prohibido desaparezca. Es un triunfo nuestro como sociedad, protagonizado por estos adolescentes, que se haya podido respetar una regla que realmente está pensada para que la Zombie Walk pueda disfrutarse entre todos.
Me encantó tu nota, reflejas todo lo que fue el día domingo y la comparación con las mañanas laborales
Muy bueno el artículo. Estuve ahí el domingo y captaste la esencia del evento a la perfección. Los esperamos a todos el año que viene!