música

Desnudar la canción para vestirte hoy

Lisandro Aristimuño con su formato acústico hizo vibrar el Teatro Cultural Cañada.
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Lisandro Aristimuño - Acústico. Fotografía: José Abecasis
Lisandro Aristimuño - Acústico. Fotografía: José Abecasis
Lisandro Aristimuño - Acústico. Fotografía: José Abecasis
Lisandro Aristimuño - Acústico. Fotografía: José Abecasis
Lisandro Aristimuño - Acústico. Fotografía: José Abecasis
Lisandro Aristimuño - Acústico. Fotografía: José Abecasis
Lisandro Aristimuño - Acústico. Fotografía: José Abecasis
 
  • T: Fernando Bordón

Algún músico supo decir que cuando tocaba sus canciones en formato acústico, sentía que era hacerlas como cuando nacieron: ese momento en que conocieron la luz, ese instante frágil e intenso. El formato acústico en que Lisandro Aristimuño presenta sus canciones, genera ésta idea o la de desnudarlas para vestirlas de otra forma.

Eso fue lo que se percibió el pasado viernes y sábado en el Teatro Cultural Cañada, en ambas funciones la productora Miles de Colores  tuvo que colocar el cartel de sold out. La función del viernes arrancó alrededor de las 22 con un Aristimuño de muy buen humor y comunicativo con el público.

El tema que abrió el show fue “Vi tu Foto”, una serena melodía para hacer la introducción. Luego el ataque llegó con “Para Vestirte Hoy”, donde los arreglos de cuerdas por momentos recuerdan a los de Apocalyptica. Realmente la intensidad que logran en están canción hace olvidar que es un formato acústico. En la mitad de la canción cantó un fragmento de “Av. Alcorta” de Gustavo Cerati.

El cuarteto de cuerdas está integrado por Leila Cherro (integrante de los Azules Turquesas) y Lucas Argomedo ambos en violonchelos; y por Pablo Jivotovschii y Risco Urbanski en los violines. Músicos que por momentos realizan las bases, las partes melódicas o pasan al frente y convierten los sutiles arreglos en un lenguaje de rock.

“El Plástico de tu Perfume” logra un clima de desesperación y nostalgia que con esta nueva estructura sea acentúa aun más. “Cuando la novela se descargue del todo / Búscame al final de tu heladera / Envuélvame en el plástico de tu perfume, déjame caer”, con sólo esa estrofa se convierte en una canción que merece ser escuchada al menos una vez en la vida.

Con aire de bossa nova pasó “Blue”, una canción que es como un remanso de agua fresca que logra una intimidad y que atrapó al público en un concentrado silencio. También lograron ésta atención la ya clásica “La Última Prosa”.

En cuanto al desempeño de Aristimuño como performance podríamos describirlo como explorador y lúdico, tanto en lo vocal como en la guitarra. Son atractivos los climas que logra cuando juega con su voz en los micrófonos conectados a las pedaleras o dispara las secuencias. Esas texturas visten conceptualmente a las canciones.

Esto se pudo apreciar cuando tocó “Green Lover”, un tema que narra una temática muy sensible pero que no cae en clichés ni lugares comunes. El tema fue dedicado para las Abuelas de Plaza de Mayo.

Para el cierre Lisandro volvió solo con su guitarra y tocó “Canción de Amor” y “En Mi” que terminó con una especie beatboxing en uno de los micrófonos. Así conocimos éstas canciones con una nueva estructura, con una vestimenta diferente pero con esa esencia y emoción de siempre.

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