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Fenix Studio






La idea del destino ha encontrado distintos matices, reelaboraciones y vueltas de tuerca. En el imaginario suele subsistir como una sucesión de acontecimientos, incognoscibles de antemano, concatenados por una relación de causa-efecto preestablecida e inexorable. ¿Por qué rayos la idea de un destino podría resultar atractiva?
Los Agentes del Destino o The Adjustment Bureau (George Nolfi - EE.UU. – 2011) es un thriller romántico y de ciencia ficción que nos aporta sus inconsistencias para pensar un poco en la cuestión.
Antes de continuar se le advierte al lector que el artículo puede contener spoilers.
¿Hacia dónde apunta el destino?
“Si ha sucedido es porque debía ser” es la expresión griega del Fatum; y en castellano del siglo XXI se dice también “De tal palo tal astilla” o “Hay que conocer primero a la suegra antes que a la hija”. En la película la expresión sería “Destino bureau”.
Hay una gerencia con un superior que nadie conoce y se ocupa de trazar los planes que seguirá cada quién. Y los agentes son los técnicos que llevan a cabo los ajustes o las recalibraciones necesarias, ya que le conceden ciertas travesuras al azar.
Estos agentes del destino que parecen detectives secretos -lo cual posiblemente sea bastante malo para un funcionario encubierto- van a intentar separar al congresista David Norris (Matt Damon) de Elise (Emily Blunt), una fresca bailarina con la que se enamoran a lo very casual en un toilette.
Pero por más ajustes y amenazas, David se las arregla para generarles varios problemas a los agentes. Hasta que descubren en los archivos que ellos habían estado predestinados a enamorarse según lo escrito en un plan de los 70´ (quizás en un período “flower power” de la gerencia). Y este plan había sido reescrito en el 2005, sin Elise entre sus trazos.
Ahí viene la explicación. Es por esos intensos y duraderos residuos de destino que insisten en estar juntos, hasta el punto de causar supuestas interrupciones en el nuevo camino establecido. Atado con alambre es la expresión para eso.
Pero si dejamos de lado la risa o irritación que causa esta película, se puede pensar en que si algo nos dejan extraer sus inconsistencias, es que el destino siempre viene a explicar, y no con alambre.
No es seguro
En el amor, ¿qué hay de la idea de que tan sólo pueda existir uno o una para cada uno y cada una? En el siglo XXI lo menos que podría decirse es que es poco “open mind”, aunque no por eso menos tentadora.
Y quizás, porque permitiría el alivio y seguridad de la impunidad. No sería mucho desafío enamorar a alguien ni sostener una pareja, capaz tampoco encontrar un trabajo agradable. El asunto llegaría solo y funcionaría porque así está escrito. Quizás si tuviéramos esa certeza desaparecerían los cursos de oratoria, los poemas y los tratamientos de estética.
Puede ser poca garantía considerar que hay para cada uno una relativa cantidad de “algunos” que reúnen ciertas condiciones sine qua non. Y que los encontramos por ahí, en el sendero de siempre o en un lugar al que fuimos por primera y única vez.
Aunque no es seguro que sea romántica la idea de que venimos hechos de a dos; tampoco es seguro que no sea romántico pensar que si no funcionó una primera vez, puede ser en una segunda. Una tercera. O cuarta.
La agencia
¿Y qué hay de esas condiciones que no pueden faltar? ¿De aquello que no se puede dejar de ser y hacer? Sí hay inscripciones en cada quien que, acogidas en el recorrido, condicionan (no determinan) acciones y decisiones en la vida de alguien; eso es lo más cerca que se está del destino. Mas no inexorables, y esa es la buena noticia para el Rey Edipo.
Si esas marcas no fueron, no son y no serán necesarias (lo que no puede no ser) sino contingentes (lo que puede ser o no), entonces pueden modelarse o hacerse caer. Y hay vida más allá de ellas. Si no se puede ser al mismo tiempo el que vive y el que se contempla vivir, quizás haya que elegir entre la impune y cálida inercia del sidecar o algo más parecido a manejar con el viento en la cara.
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Ficha Técnica
Título Original: The Adjustment Bureau
Título en Argentina: Los Agentes del Destino
Género: Thriller/Romance/Ciencia Ficción
Dirección: George Nolfi
Guión: George Nolfi, basado en la novela “Adjustment Team” de Phillip. K. Dick
Reparto: Matt Damon, Emily Blunt, Anthony Mackie, Terence Stamp, John Slattery
Montaje: Jay Rabinowitz
Música: Thomas Newman
Origen: Estados Unidos
Duración: 107 minutos
Año: 2011