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Debido a un inconveniente, a causa de cenizas volcánicas, el aeropuerto de Ezeiza no operaba con normalidad. Con ello, el vuelo de la banda mendocina Karamelo Santo, que indicaría el comienzo de su décima gira por Europa, no podía despegar. La llegada del grupo se confirmó en horas de la tarde, el mismo día (16/6) del show en Berlín.
Cuando llegamos al local SO36 de la calle Oranien, en el multicultural barrio de Kreuzberg, me lo encontré a Martin Ponce (guitarrista), quién me guió hacia la zona de camarines para dar con Pedro (vocalista), que siempre responde amablemente a una entrevista.
- ¿Cómo vivieron las últimas horas antes de empezar la gira con los retrasos en el aeropuerto y las fechas en Alemania ya pactadas?
- Con un poco de estrés y mucha ansiedad. Es la décima gira que hacemos por Europa y siempre cuando se va acercando la fecha nos empieza a correr una ansiedad por adentro. Justo unas semanas antes, en el sur del país “empezó a hablar el volcancito”… Se complicaron un poco las cosas y no pensamos que se fueran a cancelar los vuelos. El avión que teníamos que tomar el lunes, al final lo tomamos el miércoles. El aeropuerto, el día que fuimos a tomar el avión, era un caos, todos querían viajar y nosotros por “razones de fuerza muy mayores”, pudimos conseguirlo. Acabamos de llegar hace tres horas y recién ahora estamos bajando un cambio antes del show.
- Con respecto al año pasado, Karamelo Santo ha pasado por una serie de cambios… ¿Qué significa para la banda hoy, el hecho de que Goy Ogalde se haya ido?
- Bueno, una alegría muy grande… (risas muy prolongadas) No, que sé yo, vivimos un año muy complicado humanamente. La verdad es que a la decisión la tomó él y para nosotros fue un alivio y espero que para él también lo haya sido. Había mucha tensión y era en realidad Goy el que tenía mil historias, situaciones que para él eran problemas y nosotros no veíamos. Ya inclusive la gira pasada él no viajó y, cuando volvimos, él tomó la determinación de ir por su cuenta y arrancar su movida como solista y seguir produciendo otras bandas.
Obviamente para nosotros fue difícil reorganizarnos y encarar los shows. Goy fue el fundador de esta banda y era una persona muy carismática, con una personalidad muy fuerte arriba del escenario, también. Igualmente, la banda ha tomado fuerza, vida propia, sin depender de nadie. Ha sido fundamental también el apoyo de la gente: los que nos iban a ver, nos han seguido yendo a ver. Eso y nuestras ganas de seguir tocando, nos han sostenido.
- Y Fede Flores también…
- ¡Y el Fede Flores! Él entró en una situación muy determinante también. Fue justo durante esa situación de separación y ahí cayó él con una energía de “culiaadaaazo” a cambiarnos un poco la cara. Con sus maneras y con su energía renovada y limpia. Eso nos ayudó a superar algunas situaciones. Y después encaramos la vida: este año produciendo desde enero un nuevo disco (Cumbia Rock Reggae Party), de hecho ya estamos tocando en los shows muchos temas nuevos.
- Suena a ensalada el título, pero debe ser una ensalada completa…
- ¡Sí! Básicamente es Karamelo Santo, pero por ahí con otra visión y suena un poco más crudo. Es como un nuevo personaje al cual le estamos dando forma. Nos ayuda mucho como grupo humano producir este tipo de trabajos. Hacía mucho tiempo que no teníamos estas ganas de compartir muchas horas juntos, de ensayar todos los días. Más allá de que acá venimos a tocar, estábamos esperando este viaje para cambiar un poco de aire, porque veníamos con mucho trabajo de producción y de shows encima.
- Volviendo al tema de Fede Flores, que es un músico que importa mucho para la gente de Córdo… (interrumpe)
- ¿Por qué? ¿Por qué es cordobés? ¡Es sanjuanino ese puto!
Mientras hablábamos de Fede, pasaron por el costado otros integrantes con caras de cansado, pero con muchas ganas de estar en el lugar que los convocaba. “Llegamos”, me dice el baterista Mariano Ponce de León, quien no me había podido asegurar días antes ni cuándo ni cómo iban a llegar a Berlín.
- Quería preguntarte… ¿Quién genera la idea de llevarlo (a Fede) a Karamelo Santo?
- Todo arranca desde hace muchos años: de ir a Córdoba y de tocar con los Locotes. En un momento, fuimos muy fanáticos de esa banda, nos encantaba. A partir de ahí, se empezó a generar el vínculo y de a poco fuimos viendo lo groso que era el culiado, aunque tiene un perfil bajo. De hecho, en un par de discos anteriores ya estuvo como invitado. Él también estaba en un momento en el cual quería ir más allá: estaba laburando un montón en Córdoba, pero había hablado con Lucas (tecladista) que tenía ganas de irse a Buenos Aires, y si le podíamos dar una mano con algo, pero no para venirse a tocar con nosotros. Y Lucas le dijo: “¿Vos te venís a Buenos Aires? ¡Vos te venís a tocar con nosotros!”. En poco tiempo se mudó y arrancó como loco.
- Con su ingreso al grupo… ¿Cambiará mucho el sonido de Karamelo Santo?
- Hmm… No sé si va a cambiar mucho… Lo tenemos que ver con él. Obviamente las canciones ahora tienen colores que antes no tenían, más allá que hace un par de años laburamos con secuencias y cositas, ahora hay mucho de eso, pero en vivo. Él se mueve muy bien en todo ese ámbito, tenemos más probabilidades de jugar con esos sonidos ahora en el show. Es muy versátil el guacho, entonces estamos en una búsqueda, pero sin dudas esto le da un ingrediente que la banda no tenía y que está muy bueno.
Cuando elvernaculo.com entrevistó a Karamelo Santo en 2010, en la ciudad de Friburgo, la gira ya estaba llegando a su fin y la charla era más de reflexión que de proyección. Con el grupo recién llegado a Alemania esta vez, con adrenalina y muchas ganas, es interesante destacar la diferencia notoria que existe entre esta reciente llegada y aquella casi partida.
- Con respecto a esta gira… ¿Se han trazado algún objetivo en particular o hay alguna idea que necesiten plasmar?
- No, la verdad es que nosotros no venimos como conquistadores. Venimos en carácter bastante humilde a seguir mostrando nuestro arte. Quizás lo que sí queremos lograr sea recuperar el tiempo perdido y superar algunos malos tragos que tuvimos en el pasado, con giras en donde pasamos por situaciones muy incómodas. Hoy venimos con un semblante muy distinto, pero a sentirnos muy bien. Si hay un plan es ese: terminar de reencontrarnos con nosotros mismos.
- Imagino que a esta altura deben hacer valer la experiencia también…
- ¡Seguro que sí! Uno ya se planta un poco más. Lo que pasa es que con esto de viajar, es inevitable volver a sentirse un pendejo otra vez, como que se te van muchos años de encima.
- ¿Qué le podés decir a los seguidores de Karamelo Santo que viven en Córdoba?
- Les mando un abrazo muy grande a los cordobeses y a las “cordooobeeesas”. Estamos muy agradecidos y ellos deberían estarlo con nosotros, sobre todo, por el peso que les hemos sacado de encima y ahora lo tenemos nosotros (risas). La verdad es que estamos muy felices de que el Fede esté con nosotros, es un mostro y un musicazo. Ahora estamos muy lejos, pero seguro cuando volvemos, ya estaremos por ahí compartiendo algún vinito y buena música.
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N.de R.: nota escrita por Gabriel Costanzo; periodista cordobés radicado en Berlín
Twitter: @gabcostanzo
hola gaby te digo la verdad me encanto la nota q le hisite a karamelo santo de una fans de k.s un beso
Horribles sin Goy, nada mas.
martin la verdad que te recomiendo ver la vanda en vvivo… ahora es una verdadera banda con todas las letras!!! no seas perejil!!
Martin cambiale las pilas a tu audífono
excelente nota!!!!! aguante karamelo santo!!! quien era goy? recien conozco a la banda!!!
Karamelo suena mucho mejor! Yo vi la banda en sus dos versiones y ahora se los ve mucho más relajados con mejor sonido . Los re banco! Vamos karamelo!!!
Karamelo es un sentimiento de un artista, no una marca que hoy la defienden y la venden tipos que poco saben de crear algo. Ninguno de los que tocan hizo nunca una banda buena aca en Mendoza y se llenan la boca del exito. Me daria verguenza.
Goy es un talento desde hace años. Todos se subieron a un avion.