elvernaculo.com Staff Amigos de la Casa Publicidad Kit de Prensa Políticas de Privacidad Contacto
Fenix Studio
Se termina la temporada de espectáculos, cultura y entretenimientos del año 2010. Hubo para todos los gustos y para todos los bolsillos. Señalar “el acontecimiento del año” es una pretensión tendenciosa y, salvo que se trate de una elección discutida y que refleje la diversidad de géneros, cualquiera puede concluir en un hecho sin discusión.
Para el mundo del cuarteto, quizá el evento (mal usado el término porque refiere a algo eventual, que no sucedió pero que puede suceder) fue el nuevo disco de La Barra o la consagración de La Banda de Carlitos; para el mundo de la historia, el nuevo libro de Esteban Dómina; dentro del universo de la música clásica, podría ser la actuación de Bruno Gelber, como dentro del mundo del tango puede ser el debut de Ramiro Gallo. El hecho destacado bien puede ser la ópera Lin Calel. Y dentro de la danza, quizá haya quienes defiendan el festival Pulso Urbano, mientras que otros apuesten por el ballet Pulcinella.
Y qué hay de los festivales: ¡Afuera!, el Festival de Música Barroca o el Festival Internacional del Jazz. Y en el teatro: Ellos, el dúo Sbaraglia – Osvaldo Soriano, La Cochera, Camila Sosa Villada… etc.
¿Qué queda para el plano del rock y afines, que siempre ven estrellas: Maceo Parker, Metallica, Calamaro? Y hasta el momento no hemos hecho mención a la cantidad de intérpretes, grupos musicales dedicados a la fusión, el folklore, la canción o el jazz, ni a las compañías teatrales ni a los artistas plásticos cordobeses. Por eso, en tanto no haya una terna debidamente depurada por especialistas que hayan visto y evaluado las propuestas, cualquier elección está sujeta a interesados que sólo han visto el mundo de la cultura y el entretenimiento desde uno de sus hemisferios.
El acontecimiento del año fue el espectáculo en sí mismo. Por ahora, vale decir que la “plaza Córdoba” se ha consolidado como un destino de compañías que andan girando por esta extrema parte del continente; y es muy probable que desde aquí se abran otras rutas hacia Tucumán, Jujuy y Salta, o hacia Mendoza, porque está claro que Córdoba ha sido desde siempre el punto de encuentro en medio de esta Cruz del Sur que es Argentina.
Hubo meses de una variada y numerosa oferta, en los que distintas productoras competían por ese bien preciado llamado el espectador. Semanas en las que las redacciones de los diarios debieron exigir el espacio disponible y editar cada línea; las radios, canales y servicios de vía pública estuvieron de parabienes, claro.
A tomar nota: el año que viene será igual de variado e intenso. Y a fines de 2011, cuando nuevamente se pase por la zaranda del espectáculo a los hechos de la temporada, habrá lugar para armar la lista propia, hasta tanto no haya en la ciudad un premio cuya virtud sea el criterio y no la conveniencia.