elvernaculo.com Staff Amigos de la Casa Publicidad Kit de Prensa Políticas de Privacidad Contacto
Fenix Studio
El rock es una batalla contra el tiempo. Los Rolling Stones son la muestra clara de lo que acabo de describir. Sus arrugas cotizan oro y la sangre caliente que corre por sus cuerpos despierta admiración en las adolescentes con o sin kilos de más y en mujeres en lucha contra la celulitis -para no decir en decadencia-.
El rock es inconformismo permanente. Nunca nadie está de acuerdo: La crítica fue mala o fue demasiada benévola. O no estamos listos para tocar o somos una banda que graba discos hermosos en estudio pero en escena no lo podemos plasmar.
Yo soy un inconformista. Parece que siempre falta algo. Siempre hay un show que tengo que ver. Siempre una banda está robando algo de otra. Siempre se está enojado porque no viene la banda que uno quiere ver a pesar de estar viendo algo que uno esperó mucho tiempo.
El rock es actitud, es furia, es una religión, es sexo y, por sobre todas las cosas, es sudor.
El rock es el lugar donde los perdedores se convierten en ganadores. Ser parte de una banda incrementa el sex appeal. Las chicas más hermosas del planeta quieren estar con esos jóvenes que promueven o llevan el aura de que todas las perversiones pueden ser llevadas a cabo y que no hay justicia que lo pueda impedir. Sólo existe un dios y una religión. Sólo existe Elvis Presley y el rock and roll. El primero inventó el movimiento pélvico y el jopo. Todas las chicas morían por él. Todas querían estar con él. Todas tenían orgasmos con sólo escuchar su voz. El segundo las absolvió de todo pecado.
Es una religión, es una secta, un estilo, un género. Es el rock and roll, motherfuckers. Lo demás no importa.
Es efímero y un negocio. El marketing todo lo puede. Los Pistols tardaron 15 años en vender un millón de copias con Never Mind the Bollocks. Nirvana, con Nevermind, solamente 15 días.
El rock es un músculo que hay que ejercitar todos los días y que, para estar de lleno en la cultura rock, su ejercitación es similar a la de un atleta de elite. Let’s go rockin and rollin’, baby. En Bolas de Fuego, dicen que el rock es como una mujer con maquillaje. Por eso vivo permanentemente pecando.
El rock es políticamente incorrecto. Siempre van a estar del lado contrario al gobernante. Cuando forman parte de la misma ideología es un buen síntoma de que dejó de ser rock.
Por esto y por mucho más sigo pensando en Clave de Rock.