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Fenix Studio
No escuchan a los Sex Pistols ni a Nirvana. Tal vez, lo más rock que escucharon en su vida fueron los Jonas Brother. Pero su historia de amor es la nueva canción de los miles de chicos y chicas que todos los días están en las redes sociales.
Los grandes guionistas de telenovelas y publicistas de nuestro país están pensando en jubilarse después de ver que los picos de rating de nuestra televisión tuvieron a Pedro Alfonso y Paula Chávez, y no Gonzalo Heredia, Joaquín Furriel, Juana Viale y Calu Rivero para citar algunas estrellas de la caja boba.
Una tapa de la revista Paparazzi muestra el chico del momento como un pibe común que conquistó a una modelo que los programas chimenteros involucraban hasta con el mismísimo Marcelo Tinelli.
Pero no fue el gran conductor ni un empresario ni un polista sino que fue un productor el que se ganó su corazón. Peter vendría ser el chico del que habla ”Street Fighting Man”, la canción de los Rolling Stones. El niño que quería ser una estrella de rock para salir del lugar adónde vivía. Ninguna estrella de este mal llamado rock nacional tuvo una historia similar.
Todos los rockeros bonitos se resisten a una tapa de Paparazzi. Sólo, Gustavo Cerati, antes de quedar en estado vegetativo podía brindar historias similares para ser publicadas en revistas chimenteras. Calamaro también las aportaba pero “El Salmón” dejó de nadar contra la corriente para pasar a ser un ciudadano común que de vez en cuando se inspira para hacer un disco y gira.
Pienso que el amor, las relaciones personales son la clave. En estos momentos, ser punk o ser rock es decir que uno está enamorado, que ama a su chica. Nacho Herrero, la ex pareja de Nicole Neumann, pasó de hacer espectáculos circenses en los semáforos del Distrito Federal a compartir la cama con una de las mujeres más deseadas de nuestro país.
Este chico común hizo un acto punk. En pleno verano de Punta del Este le besó a la modelo los labios vaginales en la playa sabiendo que había fotógrafos. Si esto no es un acto anárquico, la anarquía dónde está. Por supuesto que como todo acto punk, dura poco. Hoy nadie se acuerda de Nacho Herrero y la modelo va a ser mamá nuevamente fruto de su relación con Fabián Cubero, el jugador de fútbol.
La tendencia en la moda muestra a la famosa letra A estampada en remeras de diseñadores caros y que cubren los cuerpos de mujeres que viven en departamentos caros. Luca Prodan describe a este tipo de chica en “La Rubia Tarada”. Toda una idea política, un sistema político tirado a la basura. Pero esto no es nuevo. Los Pistols también lo hicieron porque la base ideológica no importaba. Aparecieron en un momento dado e hicieron todo lo que se conoce porque tenían que ser ellos. El dinero era y es la clave.
Los Clash fueron políticos, hicieron discos con contenido pero el disco emblemático del punk es Never Mind The Bollocks. Los Clash no tuvieron un Sid y Nancy como los Pistols y los Clash tampoco tuvieron un Kurt y Courtney como los Nirvana. Karl Marx dice que la libertad viene después de la liberación de algo y que no ser capaz de hablar, no ser capaz de cambiar la mentalidad, es el problema más profundo.
Alguien también dijo que las chicas lindas son para los que no tienen imaginación. Un verdadero gurú me dijo que las rubias se deterioran más rápido que las morochas y las pelirrojas. Otro me dijo que punk es salir con una chica que no sea lo que la sociedad impone.
Los argentinos hacemos un culto de la sociedad de la imagen y en esta parte del mundo que habitamos hay un género que inspira pero que se miran y no se tocan. Algunas son carne de exportación y otras junto al tradicional asado son entregadas como postre: las modelos.
Divinas, sin problemas para pagar la luz, el agua y el gas, siempre sonrientes y totalmente desinhibidas, estas chicas son más populares que el ceibo, el árbol nacional por excelencia. La venta por parte de los medios lleva a pensar que una noche con ellas es tan fantástica que casi nadie se les acerca.
En la década del ’90, la de la pizza y el champagne, no había acontecimiento oficial sino estaban ellas: rubias 90 – 60 – 90. Punta del Este era políticos, modelos y empresarios argentinos mostrándole al mundo que acá todo era siliconas y Kolleston.
El exceso de esta tintura y de las cirugías plásticas dio origen a una nueva raza humana, seres transformados que no eran experimentos genéticos sino creaciones de los cirujanos plásticos, y a una ola de suicidios después de verse en el espejo. La desfiguración de los cuerpos fue una constante como así también la del cerebro. El colorante para el pelo algunas contraindicaciones tiene. Junto con esto, un grupo mayoritario de gente conocía a la única modelo: la desocupación.
En la actualidad las modelos son acreditadas como periodistas y cada vez menos son los pases de prensa para los que durante todo el año soportamos el asedio permanente de los productores para que publicitemos los conciertos.
El marketing cambió la forma de los recitales. Ahora hay carpas VIP, lugares con comida, champagne, promotoras. Las empresas quieren gente famosa en los eventos que patrocinan. No importa la crítica, si total los espacios en los medios de comunicación se compran, se muestra quién fue y los que no lo hicieron se lamentan por no haberlo hecho.
El público común quiere estar con famosos. Todas quieren ser como ellas. Vestirse igual. Cámaras fotográficas digitales, celulares y lo último que está de moda. Antes ir a un show era mal visto. Era venirse con la espalda tatuada por los bastones o perdigones disparados por escopetas policiales. Ahora, gracias a ellas, ir a un show es lo más. Por eso, brindo por las chicas que sin ser modelos van a ver conciertos y que derrochan alegría. Brindo por Peter Alfonso, que sin ser un sex symbol sale con una modelo.